Escultura tibetana restauración

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25 Feb 2013 in Escultura, Madera, Pintura

Autor : Arte-R

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Padmasambhava

Restauración de talla que representa al maestro de la Escuela Tántrica de budismo en Tíbet. Su nombre significa “Nacido del Loto” y es considerado un segundo Buda.

La talla mostraba la aureola o Nimbo que rodea la cabeza fragmentada y perdida. Es un sistema de dos piezas que ha perdido la superior. El tratamiento de restauración de la talla consistió en recomponer o reconstruir el fragmento perdido para una mejor visión de la obra.

La pequeña escultura está realizada en madera de ébano, madera muy dura y muy apta para tallar, de color negro y con un ligero tono rojizo acentuado por la pátina que exhibe.

Se plantearon distintas vías para la reconstrucción pero al final se decidió de común acuerdo con el cliente tallar una nueva pieza en la misma madera de ébano, ensamblándola al pequeño padmasambhava.

El primer paso fué encontrar este tipo de maderas preciosas en Madrid, aspecto que si bien no es imposible, tampoco es sencillo. El ébano ofrece unas condiciones mecánicas muy buenas para la talla, pero al tratarse de una pieza pequeña presenta problemas de como sujetar la pieza firmemente y no dejarla marcada con el gato o sistema que lo aprisione. Al final se empleó unas piezas madera más blanda que el ébano para tal fin.

Poco a poco se fué tallando y dando la forma curva apropiada. Es un trabajo lento, minucioso, de comprobaciones continuas, pero que se disfruta al ver el resultado final.

La obra muestra unos pequeños agujeros por donde irían insertos unos vástagos que dieran firmeza al conjunto, y una cuña en el reverso. Preferimos no eliminar la cuña del reverso ni horadar de nuevo en los huecos para no hacer como cuando uno va al dentista. Las superficies a unir son planas y una vez eliminados los restos de adhesivo, quedan firmemente unidas sin necesidad de refuerzos. En Arte Restauración somos reacios a intervenir en las obras de arte empleando técnicas invasivas cuando podemos conseguir el mismo resultado por otros medios más sencillos.

Una vez unidas las dos piezas, talla y fragmento de la aureola, procedimos a reconstruir pictóricamente la las dos líneas doradas que recorren el perímetro. Aquí sólo vale tener buen pulso y retocar hasta dar con el resultado. Una vez tenemos las dos tiritas doradas, se patinan para dar con el mismo tono de oro viejo que muestra el original.

Por último no se intervino en la figura de Padamasambhava. Sólo se retiró un poco de polvo acumulado en huecos pero no se limpiaron las carnaciones (en tono ocre) ni resto de la pieza. Sólo se aplicó varias capas de cera con color el fragmento recompuesto hasta igualar el tono brillo satinado del pequeño buda.

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