Restauración de abanico Madrid

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27 Jul 2016 in Madera, Objetos artísticos

Autor : Arte-R

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Restauración de un abanico del siglo XIX.
Está construido el país en tela, pintado por una sóla cara y representa motivos florales. El país se muestra rajado en distintas zonas donde se pliega el abanico, y está cosido y pegado al varillaje como método de unión.
El varillaje o montura es de madera dorada sin calado. En uno de los extremos una de las varillas se encuentra pegada a una de las varillas principales o guardas. El oro está saltando al verse “escupido” por contracciones de la madera. Se aprecian microgrietas y levantamientos.

Proceso de restauración de abanico.

El abanico muestra intervenciones anteriores- Se observa restos de adhesivo sintético entre la primera y la segunda varillas así como en las dos últimas. Es decir las varillas que acompañan a las guardas se encuentra adheridas a ellas, impidiendo abrirse.

La fotografía que encabeza el artículo y que se muestra al final de la serie refleja un esquema con los daños. Muchas rajas en el pais debido al uso (continuos plegados) y a la rigidez de la tela. Muchas de las varillas han perdido los hilos que la unían al soporte. Afortunadamente no falta ninguna de las varillas y el pasador central o clavillo se encuentra en buen estado.

Atendiendo a los daños enumerados, es necesario actuar sobre varias zonas como indica el esquema.

En primer lugar desmontamos el conjunto retirando el pasador. Procedimos a unir las zonas de la tela rajada para dar cohesión al soporte de tela. Empleamos para ello papel termofundible que se adhiere a la tela con presión y calor, recuperando esta, la cohesión original y pudiendo desplegarse sin mostrar rajas.

A continuación se actuó sobre el oro de las varillas tratando de hacer unir los levantamientos de oro al soporte de madera igualmente con presión y calor, consiguiendo que los oros actuasen como una película uniforme.

Tratamos de recuperar los hilos que aun estuviesen intactos para pasar las varillas a través de ellos, acompañándolo un un puntito de adhesivo reversible que diese firmeza a la unión.

Una de las guardas se consigió separar de la varilla adyacente, pero en el otro extremo no se pudo separar sin riesgo de ocasionar una rotura. Tal era la firmeza del adhesivo empleado anteriormente que imposibilitaba cualquier proceso reversible, como se exige desde hace mucho tiempo. Los métodos químicos que ablandan la cola de contacto dañan y tiñen la tela. No pudimos por tanto recuperar el estado original en uno de los extremos para realizar un proceso completo en la restauración del abanico.

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